Parece el título de una película de terror, ojo no digo que no lo sea, pero tiene toda la pinta de serlo...
Veintitres días en el dique seco,
Veintitres días en el dique seco,
Si busco una similitud con alguna experiencia vivida con anterioridad por mi o por algún conocido, solamente se me viene a la mente la de mi buen amigo de la adolescencia Paul Sheldon salvando las diferencias claro. Por aquellos años leía toda las novelas de mi escritor favorito Stephen King.
El tal Paul tuvo un accidente de trafico y recobró el conocimiento en casa de una mujer completamente loca y fanática de los libros que el pobre Paul había escrito en su vida como escritor, con las piernas rotas y entre terribles dolores lucha por sobrevivir...
Pues me recuerdo un poco a él ahí postrado en una silla , en el sofá o en la cama, ahora parece que empiezo a moverme un poco por recomendación del físio, claro que lo que se dice de escritor tengo más bien poco, como podéis comprobar aquí en mi blog, soy más bien parco en palabras, no como mi buen amigo Sheldon, escritor de fama mundial, viéndole en su silla si que me veo a mi mismo durante todos estos días.
Ahora bien la gran diferencia entre ambos es que mientras Sheldon lucha por sobrevivir y librarse de la loca de su enfermera, yo lucho contra esta rotura de fibras que me tiene postrado ya tanto tiempo, contra mis ganas de correr y contra mi adicción al tabaco.
Si cogiera a la rotura, a mis ganas de correr y a la adicción al tabaco, las pusiera una cara seria esta ...
Terrorífica verdad, para que os hagáis una idea quien me quiere coger cada día desde que sufrí este percance, menos mal que mi enfermera la única locura que tiene es que me quiere a pesar de todo,y la que evita que este ser despiadado me venza por completo.
Si no habeis leído este libro Myseri, os lo recomiendo.
Aquí, os dejo un enlace donde la gente opina sobre él, ademas la historia se llevó al cine y se hizo una obra de teatro tambien.






